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Efecto de los alimentos en el estado emocional


Un estudio de la Universidad de Harvard dice que el 60% de las consultas a médicos tienen relación con un bajo estado anímico. También se conoce que los sentimientos de frustración y desesperanza tienen efectos profundos en la actividad cerebral y la circulación de la sangre en la zona pre-frontal del cerebro, lo cual afecta a la hora de tomar decisiones, al aprender de forma rápida y al adaptarse a nuevos entornos. Por el contrario, un óptimo estado de ánimo aumenta las posibilidades de superar y tener éxito en dichas situaciones.

Es un hecho que el estado de ánimo se ve afectado por los alimentos que ingerimos; un ejemplo de ello es la reacción del organismo ante los productos refinados, las carnes rojas y las grasas saturadas; dichos alimentos incrementan el PH ácido de nuestra sangre, además de que provocan picos de glucosa, lo cual abre paso a la ansiedad, estrés e incluso depresión.

Según un estudio realizado por la Universidad de Zúrich, el cerebro consume alrededor del 20% de la energía que produce el organismo humano a diario, acción que realiza a partir de la asimilación y transformación de los alimentos. La glucosa es la principal fuente de energía requerida por este órgano para su buen funcionamiento; sin embargo, este también requiere de otros nutrientes esenciales: proteínas, grasas, vitaminas y minerales. Un exceso o carencia de estos nutrientes puede afectar al sistema nervioso y causar sentimientos de apatía, desgana, irritabilidad, nerviosismo, cansancio, falta de atención, fallos en la memoria y poca concentración.

Muchas personas creen erróneamente que los carbohidratos provocan automáticamente incremento de peso, pero lo cierto es que si se consumen en porciones adecuadas, estos no sólo permiten un déficit calórico que permita la pérdida de peso, sino que además contribuye al suministro de energía que necesita el cerebro para el desarrollo cognitivo. Los cereales integrales son indispensables a la hora de mantener estables los niveles de glucosa en la sangre; por ende, ayudan a aclarar la mente y evitar las consecuencias de los picos de glucosa. Algunos cereales de grano entero que están conformados por carbohidratos complejos o de absorción lenta son:
  1.  Arroz integral
  2.  Mijo
  3.  Centeno
  4.  Avena
  5.  Trigo
  6.  Maíz
  7.  Quinoa
  8.  Cebada
  9.  Vegetales con almidón como las papas, habas, guisantes, fríjoles y lentejas.
  10.  Frutas como pomelo, ciruelas pasas, manzanas, peras, fresas.
  11.   Verduras  como batata, pepinillos, cebollas, tomates.

El sistema nervioso central está conformado por el encéfalo y la médula espinal, los cuales actúan como redes que envían mensajes desde el cerebro a todas las partes del cuerpo y viceversa. Las sustancias responsables de la transmisión de dichos mensajes son los neurotransmisores. Estas sustancias son transferidas de una neurona a otra, con ayuda de lípidos, específicamente fosfolípidos; de modo que los alimentos que contienen grasas insaturadas, son esenciales para nutrir al cerebro. Dichos alimentos pueden ser:
  1.  Pescados como el atún, las sardinas, el salmón, entre otros.
  2.  Frutos secos como las almendras y las nueces; y semillas como el ajonjolí, linaza y chía.
  3.  Aceite de oliva extra virgen.
  4.  Yema de huevo.
  5.  Chocolate negro sin azúcar.
Por otro lado, consumir diariamente una cantidad adecuada de proteínas (alrededor del 30% del total de alimentos consumidos), hace que se eleven los niveles de dopamina y noradrenalina, los cuales son neurotransmisores que estimulan la actividad intelectual. Algunos de los alimentos que contienen proteínas esenciales son:
  1. Lácteos como la leche, queso y yogur.
  2. Huevos enteros (la yema contiene también vitaminas y minerales).
  3. Pescados y mariscos
  4. Carne (limitarla, puesto que es rica en grasas saturadas)
  5. Pollo
  6. Soja fermentada (Los productos no fermentados de la soja contienen altos niveles de ácido fítico, que bloquea la absorción de nutrientes vitales, tales como el calcio y el hierro)
Las vitaminas y minerales son requeridas por el organismo para su buen funcionamiento y óptimo desarrollo, entre ellos encontramos:
  1.  Vitamina B1 o Tiamina: pistachos, nueces Pecan, pescados.
  2.   Vitamina B9: espinacas, espárragos, lentejas.
  3.   Vitamina B6 y B12: bananos, yemas de huevo, yogurt, carne de ternera y cordero, mariscos, atún y sardinas.
  4.   Vitamina C: brócoli, coliflor, guayaba, kiwi, papaya, naranjas.
  5.   Calcio: leche, yogurt, queso, tofu, espinacas, brócoli, ajonjolí.
  6.   Magnesio: almendras, semillas de calabaza, ajonjolí, cacao, soja, garbanzos, perejil, espinacas.
  7.   Zinc: cordero, ostras, cangrejos, maní, chocolate negro, calabaza, ajonjolí, germen de trigo.

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