Un estudio de la Universidad de Harvard dice que el 60% de las consultas a médicos tienen relación con un bajo estado anímico. También se conoce que los sentimientos de frustración y desesperanza tienen efectos profundos en la actividad cerebral y la circulación de la sangre en la zona pre-frontal del cerebro, lo cual afecta a la hora de tomar decisiones, al aprender de forma rápida y al adaptarse a nuevos entornos. Por el contrario, un óptimo estado de ánimo aumenta las posibilidades de superar y tener éxito en dichas situaciones. Es un hecho que el estado de ánimo se ve afectado por los alimentos que ingerimos; un ejemplo de ello es la reacción del organismo ante los productos refinados, las carnes rojas y las grasas saturadas; dichos alimentos incrementan el PH ácido de nuestra sangre, además de que provocan picos de glucosa, lo cual abre paso a la ansiedad, estrés e incluso depresión. Según un estudio realizado por la Universidad de Zúrich , el cerebro consume...